Si deseas superar tus problemas debes tomar acción!

Hola, hoy quiero compartirte una reflexión:

Muchas veces algunas personas cuando les ofrezco uno de mis cursos me responden «No tengo dinero» «No tengo tiempo» pero es curioso que sí tienen dinero para gastar en otras cosas que no contribuyen a su crecimiento personal para disfrutar de esta vida 100%.

Los años pasan y luego se sienten frustrados porque no viven de lo que aman o porque no tienen salud o porque no son felices ¿Pero qué hicieron para cambiar eso? ¡Cuantas veces oramos diciendo a Dios nos ayude a resolver el problema pero cuando aparecen oportunidades para ello las dejamos pasar! Es que hay una ley divina: Para recibir debes dar y para dar debes recibir, así funciona todo en el Universo.

No saldrás de tus problemas ni lograrás superar tus dificultades sin dar nada a cambio porque no habría equilibrio. Dios sabe que para bendecirnos debemos primero elegir la bendición y para ello debemos actuar, sino no puede llegar a nuestra vida.

Suena duro esta realidad pero es así. Yo he pasado de no tener dinero estable, de no poder avanzar y culpar a la vida, a mi entorno e incluso a Dios hasta que me di cuenta que la responsable de todo eso era 100% yo. Y me dirás pero ¿Cómo? No vez que no tengo dinero por la inflación del país, y el dólar disparado. Te diré que es solo una excusa, ¿Cuántas personas han salido de la pobreza en plena crisis económica?. Todo está dentro de ti. NO PUEDES CAMBIAR TU REALIDAD (EL RESULTADO, EL SÍNTOMA) SI NO CAMBIAR LA CAUSA (RAÍZ DEL PROBLEMA, TU MISMO).

Quedarnos en la queja es fácil. El rol de víctima tiene sus beneficios porque nos prestan atención y no asumimos la responsabilidad de nuestros problemas. Hacernos cargo y decidir ir hacia dentro nuestro para encontrar nuestras creencias limitantes y heridas no sanadas requiere mucho coraje. Por eso es un camino poco transitado. Ya Jesús dijo muchos son los llamados y pocos los elegidos. 

Te invito a dejar de poner afuera la responsabilidad de tus problemas actuales. Tú eres quien lo causó y así como lo hiciste puedes eliminarlo de tu vida. Sólo necesitas elegir el cambio e invertir en ti para sanar y superar esas murallas de limitación. 

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